Edgardo Donato
¡Bienvenid@s a este espacio para crear mundos juntos!
¡Bienvenid@s a este espacio para crear mundos juntos!
oct 11th

oct 9th
El año pasado salió a la luz “The Spark” (la chispa), un libro que en forma novelada se introduce en el mundo del Cirque du Soleil. Un agente deportivo llamado Frank, creado por los autores Lyn Heward y John Bacon, convive con distintos artistas del circo descubriendo los secretos del proceso que lo hacen único. Veamos algunos de esos secretos:
Para aplicar en los proyectos, en los negocios, en la vida. Creatividad e Innovación para ser distintos, únicos y valiosos.
Basado en el Book Summary de Revista Gestión.
oct 1st
El éxito no se logra por creer que puedes lograrlo. El éxito se consigue teniendo la más absoluta de las certezas de que puedes hacerlo.
¿Cómo saber que puedes conseguir algo nuevo antes de haberlo conseguido? Por lo general no lo sabes. Ese grado de certeza es algo que se va construyendo a lo largo del camino. Lo que sí sabes, sin embargo, es que puedes dar el primer paso. Así que ese es el lugar exacto por el cual empezar.
Cada pequeño éxito edifica un poco más de confianza; confianza y seguridad que te llevarán al próximo paso. Cada uno de los pasos que das no sólo te acerca a la meta, también profundiza tu grado de certeza en cuanto a tu capacidad de lograrlo. Cada etapa que completas te brinda la sólida convicción de que puedes tener éxito en la etapa siguiente.
Siguiendo con el proceso, cuando estás listo para dar el último paso, sabes sin lugar a dudas de que estás listo para conseguirlo. La confianza y la realización se apoyan la una a la otra. Lo más importante de dar el primer paso es que empiezas a convencerte tú mismo. A medida que continúas, tu confianza crece.
Sigue construyendo sobre cada uno de los pequeños logros que vas alcanzando, y no habrá límites en cuanto a lo que puedas conseguir.
Una reflexion compartida por mi amigo Federico Grupe.
sep 16th
Según Sir Leigh Teabing (el personaje de El Código Da Vinci) eso explica porqué al ver La Ultima Cena, el famoso cuadro de Leonardo, nadie se da cuenta de que a la derecha de Jesús hay una mujer (supuestamente María Magdalena) y no un apóstol. Según él, todos hemos sido educados y condicionados para creer que en ese cuadro sólo están representados Jesús y sus apóstoles. Nuestro cerebro rechaza cualquier otra posibilidad. Nos sorprendemos cuando nos muestran lo que estuvo siempre debajo de nuestras narices. Dan Brown, el autor del libro, se valió de este tipo de detalles ocultos para producir un éxito multimillonario y una controversia de la que aún se escuchan ecos. Pero el fenómeno también puede aplicarse a otros campos de la acción humana. El emprendedorismo, por ejemplo. El hecho es que hace décadas, quizás siglos, que las personas más hábiles en el arte de crear negocios saben (y a veces cuentan), que la diferencia entre ellos y el resto es que pueden ver con otros ojos. Hace tiempo alguien me lo explicó en estos términos: “muchos de los empresarios más exitosos no ven lo mismo que nosotros. Es como si tuvieran puestos unos lentes especiales. Ven oportunidades comerciales donde nosotros no vemos nada”. Algo similar respondió el multimillonario Aristóteles Onassis cuando un periodista le preguntó por el secreto de su éxito económico. Según él, veía las cosas antes que los demás. Miles de personas nos dan diariamente la pauta de que los recursos (económicos y de cualquier otro tipo) son importantes y necesarios, pero igualmente importante es la habilidad de distinguir una oportunidad cuando se la tiene delante. Como me dijo una vez Roberto Mizrahi: “a veces la oportunidad o la solución a un problema es como un elefante que pasa delante de nosotros y que sin embargo no vemos”. Por algún motivo nuestro cerebro no está sintonizando. Justo cuando más lo necesitamos. El asunto es ¿cómo resolver esto? ¿Cómo desatar el potencial dormido en millones de emprendedores que posiblemente sólo estén viendo lo que están condicionados para ver, lo que han visto repetidamente? ¿Como darles “lentes especiales” a esas personas que podrían identificar y llevar a la práctica millones de negocios que contribuirían a mejorar la forma en que viven ellos y todos los que están directa o indirectamente relacionados con ellos? Personalmente, tengo mi propia hipótesis para responder esta pregunta: parte de la solución puede ser exponerlos a las soluciones que encontraron los demás. En otras palabras, mostrar repetidamente los diferentes casos de quiénes sí vieron y aprovecharon una oportunidad y crearon un negocio. Mostrar la lógica y las claves que hicieron de una idea de negocio, un éxito. Aprendemos a reproducir aquello que hemos comprendido. Sólo podemos imitar una actividad una vez que hemos reconocido el patrón que la define. ¿Qué tienen en común los negocios de las personas que han tenido éxito en desarrollar empresas? Sólo lo aprendemos cuando nos exponen repetidamente a esos casos y nos muestran, si es posible, los pliegues y la lógica detrás de cada historia. Si veo el suficiente número de veces una partida de naipes es posible que pueda finalmente deducir cuáles son las reglas del juego. Si alguien, además, me va indicando las reglas mientras observo, tanto mejor. Lo haré más rápido. Precisamente por eso brindar información también es una forma inteligente de abrir caminos, de desatar el potencial de cada persona y de igualar oportunidades. De ahí que desde Opinión Sur procuramos brindar información a quiénes tienen vocación emprendedora. Se trata de mostrar quiénes y cómo crearon empresas y valor económico donde los demás no lo vimos. De mostrar qué vieron. El proposito es dar a conocer casos, posibilidades, perspectivas, productos o empresas muchas veces impensados, sorprendentes, pero que no obstante existen. Se trata de que cada quien busque las analogías con la situación que lo rodea y las oportunidades que pueden estar escondidas, esperando que las descubran. En el efecto buscado no está exenta la sorpresa. “¿Quién hubiera pensado que eso podía ser un negocio?”. Es posible que digan esto más de una vez. Cada una de esas veces habrá ingresado en sus cerebros un dato más. Más información. Algo que les ayudará a definir un patrón. Algo que no les va a sorprender más en el futuro. Algo que quedará integrado en su conocimiento. Una pieza más para construir sus propios lentes, para ver mañana algo que quizás no habían visto ayer. Puede tomarnos años y bastante esfuerzo crear nuestro propio par de lentes, pero vale la pena. ¿Quién querría perderse el paso de un elefante?…”
ago 13th
Comparto con ustedes parte de un artículo en LA NACION escrito por Silvia Stang relacionado al financiamiento de empresas nacientes en Argentina.
El escenario actual de crecimiento económico se presenta muy oportuno para identificar, en una acción conjunta entre el Estado e instituciones privadas, actividades viables con posibilidades de crecimiento, e incluso de formalización, entre esos emprendedores que bien pueden convertirse en dadores de trabajo para otros.
Son muchas las entidades que trabajan desde hace tiempo otorgando microcréditos: según un informe de la Fundación Andares, en el área metropolitana hay alrededor de 24.000 emprendedores financiados y, a la vez, unas 440.000 personas que tendrían oportunidades de avanzar en sus tareas gracias al empujón que les daría recibir una ayuda financiera.
Como acción estatal, este año se puso en marcha, desde la Secretaría de Políticas Sociales, la ley del microcrédito, que en el primer semestre destinó $ 45 millones (de $ 100 millones disponibles para 2007) a capitalizar entidades que, a su vez, dan créditos a emprendedores por montos de hasta 12 salarios mínimos (eso equivale hoy a $ 10.800).
Más allá del impulso a través de la asignación de recursos, desde hace un par de años un grupo de empresas orienta sus planes de responsabilidad social a fortalecer emprendimientos, brindando a sus responsables orientación para desarrollar el negocio con los mejores resultados posibles.
Mucho se dice respecto de que la actividad por cuenta propia no es válida para todos. La capacidad de emprender tiene que ver con la personalidad y las herramientas que cada uno pudo tener en la vida, herramientas materiales, intelectuales y espirituales, para animarse a dar inicio y continuidad a una actividad que sea útil a otros y genere ingresos para la familia.
ago 9th
jul 27th
Estaba leyendo una historia y me dio ganas de escribir sobre este tema.
Digo esto para poner en valor lo que ocurre en un blog. Escribimos porque tenemos ganas y no por obligación. Esto lo hace esencialmente distinto.
Y esta idea de hacer lo que nos gusta nos lleva directamente al tema.
Durante la vida vamos buscando nuestra vocación. Eso que nos enciende, que nos apasiona, aquello donde el tiempo pasa sin que nos demos cuenta. Estamos ansiosos por encontrarlo.
En un discurso de graduación de MIT alguien dijo: “… No te sientas culpable si no sabes que hacer con tu vida. Las personas mas interesantes que conozco no sabían que hacer a los 22 años. Algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo saben a los 40…”
Creo que la vocación es una construcción, un proceso que tiene que ver con el
“unir los puntos” de Steve Jobs.Ese unir los puntos implica combinar vivencias, experiencias, aprendizajes, personas conocidas, lugares. Todo eso hace que cada día estemos en mejores condiciones de descubrir y vivir nuestra vocación.
De allí a emprender hay solo un paso. Emprender es un acto esencialmente humano. Es una elección. Es elegir a donde ir, con quien ir y como ir. Es una elección de vida.
Los 40 nos encuentra con muchos “puntos” vividos y la posibilidad de darnos permiso a unirlos.
Claro que hay que estar despiertos para eso. Estar atentos. Estar con la actitud que permita soñar y organizar la forma de hacer ese sueño realidad.
Muchos de mis amigos están emprendiendo a los 40. Digo 40 como un hito pero podría ser 35 o 45. Nunca es tarde para emprender.
El tema es animarse. No hay una sola manera. Podemos quemar las naves y empezar algo nuevo o ir gradualmente creando algo mientras mantenemos lo anterior. En cada caso aplicamos energías distintas y los resultados tendrán que ver con eso.
Una invitación a los amigos y amigas que rondan los 40 para ser y hacer aquello que los haga sentir plenos.
jul 25th
Los educadores pertenecientes a 66 (sesenta y seis) Instituciones Educativas de 10 países de América, reunidos en el III Congreso Internacional de Educación Emprendedora – CIEE3 -, manifestamos:
abr 28th